Inicio › Cerramientos › Cerramiento de balcón con cortina de cristal

Cerramiento de balcón: cómo se configura la cortina de cristal

Un balcón no es una terraza en miniatura. El ancho manda, y casi siempre hay una barandilla de por medio que una terraza no tiene.

¿Cuántos paneles necesita un balcón?

Depende del ancho libre, pero hay una pieza que casi nadie tiene en cuenta al medir: el paquete de apilado. Las hojas de una cortina de cristal se recogen giradas y apiladas a un extremo. Y ese paquete ocupa un hueco fijo aunque el resto del balcón quede libre.

En una terraza ancha ese hueco pasa desapercibido. En un balcón estrecho, no: si el paquete se lleva 40 o 50 centímetros de un ancho total de dos metros y medio, la proporción cambia bastante. Por eso un balcón corto a veces admite menos hojas de las que su superficie parece pedir. Y el instalador tiene que medir el ancho libre real, no el de la barandilla.

El balcón casi siempre trae un obstáculo que la terraza no tiene

Casi todo balcón llega con un petril de obra o una barandilla metálica ya construida, y eso condiciona dónde se ancla la guía inferior del sistema. Hay dos soluciones habituales: apoyar la guía sobre el propio petril, ganando algo de altura visible desde fuera. O colocarla por dentro, dejando la barandilla como protección de respaldo.

Quitar la barandilla entera no suele ser sencillo. Es un elemento de seguridad, y si la retiras debes sustituirla por una protección que cumpla la misma función. La altura mínima de esa protección ya la vimos con las cifras del CTE en áticos acristalados: qué cambia frente a un porche: 0,90 m como norma general, más si hay un desnivel importante debajo. Vale igual para un tercer piso que para un ático.

¿Y si el balcón es muy pequeño?

Aquí el cálculo cambia. En un balcón muy estrecho, forzar el número máximo de hojas para ganar transparencia puede salir caro y aportar poco, porque el paquete de apilado se come una parte demasiado grande del hueco disponible. A veces funcionan mejor dos hojas grandes, con el apilado concentrado en un solo lateral, que cuatro hojas pequeñas repartidas.

No hay una regla fija de cuántas hojas caben en cuántos metros: depende del sistema y del fabricante. Lo que sí conviene pedir es que el técnico mida el ancho libre real, no el de la barandilla. Y que explique dónde queda el paquete apilado antes de firmar nada.

Antes de medir, dos datos que hacen falta

El ancho libre entre las dos paredes laterales, no el de la barandilla exterior. Y la altura del petril o de la barandilla existente, porque de ahí sale si la guía inferior va encima o por dentro.

Conviene mirar también si hay un cajón de persiana, una marquesina o un saliente de forjado que limite la altura del cabezal superior. Es el mismo dato que pide nuestro selector de ventana para una ventana normal, y en un balcón pesa igual.

La orientación también pesa en un balcón

Un balcón suele quedar más expuesto al viento que una terraza resguardada por otras fachadas, sobre todo en plantas altas. No cambia el número de hojas, pero sí el ajuste de las guías y de los rodamientos: un sistema mal regulado se nota antes en un balcón ventoso que en un patio interior tranquilo. Pide al instalador el reglaje inicial por escrito, no solo la instalación.

Tampoco es lo mismo un balcón a poca altura que uno en un séptimo piso. Cuanto más arriba, más presión de viento recibe el mismo cerramiento, y eso puede pedir un vidrio de una clase distinta. Si tu balcón está en una planta alta, lee antes áticos acristalados. El cálculo de exposición que explica ahí para un ático sirve, en proporción, para cualquier balcón que no esté a ras de calle.

¿Hace falta permiso además de medir bien?

Sí, casi siempre, y es un paso aparte de la medida. El balcón forma parte de la fachada, así que lo normal es dar cuenta a la comunidad antes de encargar la obra. Ese trámite, con las citas legales completas y el matiz de la jurisprudencia sobre cortinas de cristal sin perfilería, está desarrollado en cerrar un balcón con cristal: qué sistemas hay y qué mirar antes. Aquí solo queda dicho lo esencial: pide el permiso con el sistema ya decidido, no después.

Aquí no publicamos precios por hoja ni por metro: dependen del fabricante, del ancho real y del acabado. El presupuesto solo es comparable si detalla el número de hojas, el sistema de apilado y quién se queda con la barandilla existente.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos paneles de cortina de cristal caben en un balcón?

No hay una cifra fija: depende del ancho libre real, no del de la barandilla, y de cuánto espacio ocupa el paquete de hojas apiladas en un extremo. En un balcón estrecho, ese paquete puede pesar tanto en la medida como el propio vidrio.

¿Se puede quitar la barandilla del balcón para poner la cortina de cristal?

No sin más: la barandilla es un elemento de seguridad, y si se retira hay que sustituirla por una protección que cumpla la misma altura mínima. Lo habitual es apoyar la guía sobre el petril existente o dejarlo como respaldo por dentro del cerramiento.

¿Un balcón pequeño necesita menos hojas que una terraza grande?

Proporcionalmente, casi siempre sí, pero no por elección: el paquete de apilado ocupa un hueco fijo, así que en un balcón estrecho ese hueco representa una parte mayor del ancho total. A veces dos hojas grandes funcionan mejor que varias pequeñas.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo