Vidrio bajo emisivo: qué hace y cómo saber si lo tienes
Una capa metálica invisible que devuelve el calor hacia dentro. Mejora el aislamiento mucho más que subir el espesor del vidrio, y tiene una contrapartida que casi nadie cuenta.
¿Qué es el vidrio bajo emisivo?
Es un vidrio normal al que se le ha depositado una capa metálica microscópica y transparente que refleja hacia dentro el calor que la vivienda irradia. No se ve, no tiñe el cristal de forma apreciable y no cambia el espesor de la luna. Lo que cambia es su comportamiento frente a la radiación infrarroja de onda larga. Por ahí pierde calor una casa caliente a través del hueco.
Va siempre montado dentro de una unidad de acristalamiento aislante, nunca como luna suelta, y hoy es el estándar razonable en cualquier ventana nueva. Si un presupuesto no menciona la capa, ese es el primer dato que hay que preguntar.
¿Por qué funciona mejor que poner un vidrio más grueso?
Porque ataca una vía de pérdida distinta. En un hueco el calor se escapa de tres maneras: por conducción a través de los materiales, por convección en el aire de la cámara y por radiación entre las dos lunas. La cámara sellada se ocupa de las dos primeras, y por eso una cámara ancha rinde más que unas lunas gruesas. La tercera no la toca.
La radiación es justo lo que frena la capa bajo emisiva. Engordar el vidrio dos o cuatro milímetros apenas mueve ninguna de las tres; añadir la capa desactiva una entera. De ahí que la mejora sea desproporcionada respecto a lo poco que se ve.
¿En qué cara del vidrio va la capa?
Va siempre en una de las dos caras que miran a la cámara, nunca a la intemperie ni al interior de la vivienda: es una capa frágil, y expuesta se degradaría. Dentro de esa regla, cuál de las dos se elige no es indiferente.
Colocada en la cara de la luna exterior que da a la cámara, la capa trabaja sobre todo frenando la energía del sol antes de que entre. Colocada en la cara de la luna interior que da a la cámara, trabaja devolviendo hacia dentro el calor de la casa. La decisión la toma el fabricante en función del producto y del clima al que va destinado. Y es una pregunta perfectamente legítima para el instalador: ¿en qué luna va la capa y por qué en esa?
La contrapartida que casi nadie cuenta
Un vidrio bajo emisivo deja pasar menos energía solar gratis en invierno. No es una opinión: el Documento de Apoyo DA DB-HE/1 del Código Técnico publica valores representativos de transmitancia total de energía solar para los tipos de acristalamiento más comunes. Y el doble bajo emisivo queda por debajo del doble sin capa.
| Tipo de acristalamiento | ggl;n | Qué implica |
|---|---|---|
| Vidrio sencillo | 0,85 | Entra casi todo el sol, y se escapa casi todo el calor |
| Vidrio doble | 0,75 | Aísla, y conserva buena parte de la ganancia solar |
| Vidrio doble bajo emisivo | 0,67 | Aísla bastante más, a cambio de algo menos de sol |
| Vidrio triple bajo emisivo | 0,50 | El que más aísla y el que menos ganancia solar deja pasar |
En un piso al norte, o en una fachada a la que el sol no llega, esa pérdida es irrelevante y la capa gana sin discusión. En una estancia orientada a sur en un clima templado, donde el sol de invierno calienta de verdad, conviene al menos saber que renuncias a una parte de esa ganancia. Nadie debería elegir a ciegas: es una decisión de orientación, no de catálogo.
¿Bajo emisivo y control solar son lo mismo?
No. Son dos familias de capa con objetivos contrarios, aunque existan productos que combinan las dos funciones.
- El bajo emisivo retiene dentro el calor de la vivienda. Su terreno es el invierno y la factura de calefacción.
- El control solar frena la energía del sol antes de que entre. Su terreno es el verano y las fachadas muy expuestas.
Pedir «bajo emisivo» pensando en el calor de agosto es un error frecuente. Contra el sol, ninguna capa gana a una protección colocada por fuera del vidrio: el propio DA DB-HE/1 recoge que los dispositivos de sombra exteriores reducen la energía que entra mucho más que los interiores. Lo que se cuelga delante del hueco lo tratamos en nuestro blog hermano Ventana al Día; aquí nos quedamos con el vidrio.
Cuanto mejor es el vidrio, más pesa el canto
Este es el detalle que casi nunca aparece en un presupuesto y que explica por qué dos ventanas con el mismo vidrio no rinden igual. La tabla 10 del DA DB-HE/1 recoge la transmitancia térmica lineal del encuentro entre marco y acristalamiento, es decir, la pérdida concentrada en el borde de la unidad. Y ese valor sube cuando el vidrio lleva capa bajo emisiva.
En marcos de madera o de plástico, el documento da 0,06 W/mK para un acristalamiento doble o triple corriente y 0,08 W/mK para uno doble con baja emisividad. En marcos metálicos con rotura de puente térmico, 0,08 frente a 0,11. No es que el bajo emisivo empeore nada: es que, al reducir tanto la pérdida por la superficie del vidrio, el borde pasa a pesar proporcionalmente más.
Por eso el mismo documento da dos valores en cada casilla: uno para separadores convencionales y otro, más bajo, para separadores de prestaciones térmicas mejoradas, el llamado borde cálido. Son 0,06 en lugar de 0,08 en madera y plástico, y 0,08 en lugar de 0,11 en metálico con rotura de puente térmico. Es la mejora más barata de pedir y la que menos gente pide.
Una advertencia de lectura, porque esa tabla despista: los marcos metálicos sin rotura de puente térmico muestran valores lineales más bajos que los que sí la tienen. No significa que sean mejores, sino lo contrario: su propia transmitancia es tan alta que el borde apenas destaca sobre ella.
¿Cómo sé si mi ventana ya lleva bajo emisivo?
La comprobación de campo clásica se hace con una llama pequeña en una habitación en penumbra, acercándola al cristal y contando los reflejos. En una unidad de dos lunas se ven cuatro: dos por cada luna. Si todos tienen el mismo tono, probablemente no hay capa; si uno se ve claramente de un color distinto, muy probablemente sí la hay. Y su posición en la serie indica en qué luna está.
Es una prueba orientativa y conviene tratarla como tal. La confirmación buena es la composición declarada de la unidad, que el instalador debe poder aportar. Y en muchas ventanas figura impresa en el separador perimetral visible en el canto.
Qué pedir en el presupuesto
- Que conste explícitamente si el acristalamiento lleva capa bajo emisiva y en qué luna va.
- Si además se pide control solar, que se diga por separado: son dos funciones distintas.
- El tipo de separador perimetral, y si es de prestaciones térmicas mejoradas.
- El valor de transmitancia térmica de la ventana terminada, no el del vidrio suelto: el hueco se calcula con marco y cajón de persiana incluidos.
- La orientación de cada hueco anotada en la oferta, para poder discutir dónde interesa priorizar el aislamiento y dónde la ganancia solar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el vidrio bajo emisivo?
Es un vidrio al que se le ha depositado una capa metálica microscópica y transparente que refleja hacia el interior el calor que la vivienda irradia. Va montado siempre dentro de una unidad de acristalamiento aislante, con la capa en una de las dos caras que dan a la cámara, y su efecto sobre el aislamiento es muy superior al de aumentar el espesor de las lunas.
¿El vidrio bajo emisivo sirve para el calor del verano?
No es su función principal. El bajo emisivo retiene dentro el calor de la vivienda, que es un problema de invierno; contra el sol del verano lo que actúa es el vidrio de control solar, y por encima de cualquier vidrio, una protección colocada por fuera del hueco. El propio DA DB-HE/1 del Código Técnico recoge que los dispositivos de sombra exteriores reducen la energía que entra mucho más que los interiores.
¿El bajo emisivo quita luz o deja la casa más oscura?
La capa es transparente y su efecto sobre la luz visible es discreto. Lo que sí reduce de forma apreciable es la energía solar que entra: según la tabla 11 del DA DB-HE/1, un doble acristalamiento bajo emisivo transmite 0,67 de la energía solar a incidencia normal frente a 0,75 de un doble sin capa. En huecos orientados al sur, en clima templado, esa diferencia merece pensarse.
¿Cómo compruebo si mi ventana lleva capa bajo emisiva?
Acercando una llama pequeña al cristal en penumbra y contando los reflejos: en una unidad de dos lunas se ven cuatro, y si uno de ellos tiene un tono claramente distinto de los demás es muy probable que haya capa. Es una prueba orientativa; la confirmación buena es la composición declarada de la unidad, que a menudo viene impresa en el separador perimetral del canto.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana · Código Técnico de la Edificación. DA DB-HE/1, Cálculo de parámetros característicos de la envolvente
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía