Vidrio templado o laminado: qué pide cada hueco
El templado aguanta más antes de romper. El laminado se comporta mejor después. Casi todas las decisiones del acristalamiento salen de esa frase.
¿Qué diferencia hay entre el vidrio templado y el laminado?
Son dos vidrios de seguridad distintos que resuelven problemas distintos. El templado es una luna sometida a un tratamiento térmico que la deja varias veces más resistente al impacto y al choque térmico. Si aun así rompe, se deshace por completo en fragmentos pequeños y romos.
El laminado son dos o más lunas unidas por una lámina plástica intermedia: rompe con menos energía que el templado. Pero los trozos se quedan pegados a la lámina y el paño sigue ahí. Dicho en una frase: el templado aguanta más antes de romper, el laminado se comporta mejor después de romper.
Esa diferencia en el modo de rotura es la que decide cuál va en cada hueco, y no el precio ni el grosor.
¿Qué pasa exactamente cuando rompe cada uno?
El templado tiene sus caras comprimidas y su núcleo en tracción. Cuando algo vence esa tensión, la pieza entera libera la energía de golpe y se granula: no quedan aristas cortantes, pero tampoco queda paño. El hueco se abre.
El laminado se agrieta como un vidrio normal, con la diferencia de que la lámina intermedia sujeta los fragmentos. Queda un paño roto pero continuo, que sigue cerrando el hueco y retiene a quien se apoye contra él.
De ahí la regla práctica: donde el vidrio hace de barandilla (es decir, donde detrás hay una caída) lo que interesa es que el paño siga ahí. Y eso lo hace el laminado, no el templado.
¿Cuál exige la norma en una vivienda?
El Documento Básico SUA del Código Técnico no dice «ponga templado» ni «ponga laminado»: dice qué tiene que resistir el vidrio en las zonas donde se puede chocar con él. En su apartado de impacto con elementos frágiles, exige una clasificación de prestaciones X(Y)Z determinada según la norma UNE-EN 12600:2003 para los vidrios de las superficies acristaladas situadas en áreas con riesgo de impacto, cuando no hay una barrera de protección delante. Los parámetros dependen de la diferencia de cotas a ambos lados del acristalamiento. Quedan excluidos los vidrios cuya mayor dimensión no exceda de 30 cm.
Las áreas con riesgo de impacto las define el propio documento. En puertas, es la franja entre el suelo y 1,50 m de altura, con una anchura igual a la de la puerta más 0,30 m a cada lado. En paños fijos, la franja entre el suelo y 0,90 m.
Hay un caso en el que sí nombra los dos productos: las partes vidriadas de puertas y de cerramientos de duchas y bañeras deben ser elementos laminados o templados que resistan sin rotura un impacto de nivel 3 según esa misma norma.
Traducido a lo que pides al proveedor: no discutas el material, pide la clasificación. Si en el presupuesto pone «vidrio de seguridad» y no aparece ninguna clasificación, esa línea no dice nada comprobable.
| Templado | Laminado | |
|---|---|---|
| Cómo se consigue | Tratamiento térmico de una luna ya cortada | Dos o más lunas unidas por lámina intermedia |
| Resistencia al impacto | Alta | Media, pero el paño se conserva |
| Al romper | Se deshace entero en fragmentos pequeños y romos | Se agrieta y los trozos quedan sujetos a la lámina |
| Deja el hueco abierto | Sí | No |
| Se puede cortar o taladrar después | No | Sí, con limitaciones del fabricante |
| Comportamiento frente al ruido | El de una luna normal de ese espesor | Mejor, y más aún con lunas de espesores distintos |
| Dónde encaja de forma natural | Puertas de vidrio, mamparas, hojas que reciben golpes | Huecos con caída detrás, plantas altas, ruido |
¿Por qué un vidrio templado no se puede cortar ni taladrar?
Porque el temple es lo último que se le hace. Toda la geometría (medida final, muescas, taladros para herrajes, cantos) tiene que estar hecha antes de entrar al horno. Después, cualquier corte o perforación rompe el equilibrio de tensiones y la pieza estalla.
La consecuencia práctica es de plazos y de errores: un templado mal medido no se recorta, se rehace. Por eso conviene fijar por escrito en el pedido quién toma las medidas definitivas y quién responde si no encajan.
¿Es verdad que el templado puede romper solo?
Puede ocurrir, y no es un mito ni un defecto de instalación. El vidrio templado admite un fenómeno conocido de rotura espontánea, asociado a inclusiones microscópicas que quedan atrapadas en la masa. Con el tiempo y los ciclos de temperatura, terminan por vencer la tensión interna. Es poco frecuente, pero existe. Es una razón más para elegir laminado en huecos donde el paño tiene que seguir cerrando (un antepecho bajo, una planta alta).
¿Se pueden tener los dos a la vez?
Sí, y es lo habitual en los casos exigentes: existe el laminado templado, es decir, lunas templadas unidas con lámina intermedia. Suma la resistencia del temple a la retención de fragmentos del laminado. Es lo que se monta cuando el vidrio hace de barrera y además va a recibir golpes.
Y ojo con una confusión frecuente: templado y laminado no compiten con «doble acristalamiento». El doble acristalamiento es cómo se monta la unidad, dos lunas y una cámara, y cada una de esas lunas puede ser normal, templada o laminada. Son dos decisiones separadas que se toman en el mismo presupuesto.
¿Cómo sé cuál tengo ya puesto?
El templado lleva un sello grabado en una esquina con los datos del fabricante y la referencia del producto. Si miras el canto de la luna a contraluz y hay marca serigrafiada, es muy probable que lo sea. El laminado se reconoce por el canto: en el borde se distinguen las dos lunas y la línea de la lámina intermedia entre ellas, que además suele verse ligeramente distinta al trasluz.
Si no ves ninguna de las dos cosas y el hueco tiene caída detrás, es motivo suficiente para preguntar. En reformas antiguas es frecuente encontrar vidrio recocido (el normal, sin tratar) donde hoy no se admitiría.
Qué pedir para que dos ofertas sean comparables
- El tipo de vidrio de cada hoja, no del conjunto: es corriente que solo una de las lunas de la unidad sea de seguridad.
- La clasificación según la norma de impacto aplicable al hueco, con sus tres parámetros, no la palabra «seguridad».
- La composición completa de la unidad: espesores de cada luna, cámara y, si es laminado, la lámina intermedia.
- Quién toma la medida definitiva y qué pasa si una pieza templada no encaja.
Aquí el vidrio laminado se trata como prestación técnica del hueco (impacto, caída y ruido). El blindaje y la seguridad frente a intrusión son de nuestro blog hermano Hogar Blindado.
Preguntas frecuentes
¿El vidrio templado es más seguro que el laminado?
Depende de qué riesgo quieras cubrir. El templado resiste bastante más antes de romper y, si rompe, no deja aristas cortantes. El laminado rompe con menos energía pero conserva el paño porque los fragmentos quedan sujetos a la lámina intermedia. Donde hay una caída detrás del vidrio, lo que importa es que el paño siga ahí, y eso lo hace el laminado.
¿Se puede cortar un vidrio templado a medida una vez fabricado?
No. El temple es el último paso del proceso y toda la geometría (medidas finales, taladros y muescas) tiene que estar hecha antes. Cualquier corte o perforación posterior rompe el equilibrio de tensiones y la pieza estalla. Una pieza templada mal medida se rehace, no se recorta.
¿Qué dice el Código Técnico sobre el vidrio de las ventanas?
El Documento Básico SUA no impone un material, impone una clasificación de prestaciones frente al impacto determinada según la norma UNE-EN 12600:2003, con parámetros que dependen de la diferencia de cotas a ambos lados del acristalamiento, en las áreas con riesgo de impacto y cuando no hay barrera de protección. Sí nombra los dos productos en un caso: las partes vidriadas de puertas y de cerramientos de duchas y bañeras deben ser laminadas o templadas y resistir sin rotura un impacto de nivel 3.
¿El vidrio templado aísla más del frío o del ruido?
No por estar templado. El aislamiento térmico lo deciden la composición de la unidad, la cámara y las capas bajo emisivas; el acústico mejora sobre todo con el laminado y con lunas de espesores distintos. El temple cambia la resistencia mecánica y el modo de rotura, no las prestaciones térmicas.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía