Mantenimiento de ventanas de PVC
El perfil casi no se mantiene. El herraje y el drenaje sí, y son los dos que nadie mira hasta que fallan.
Una ventana de PVC pide cuatro cosas, y ninguna es complicada. Limpia el perfil con agua y jabón neutro, mantén despejados los orificios de desagüe, engrasa los herrajes una vez al año y revisa el estado de las juntas.
Lo que no necesita es lo que sí necesitan otros materiales (ni pintura, ni barniz, ni tratamiento periódico del acabado). Y de ahí viene su fama de ventana «sin mantenimiento». Esa fama tiene una trampa: el perfil casi no se mantiene, pero el herraje y el drenaje sí. Y son justo las dos cosas que nadie mira hasta que fallan.
¿Con qué se limpia el PVC y con qué no?
Las instrucciones de uso y mantenimiento de los fabricantes de perfil son cortas y van al grano: agua con jabón neutro, aplicada con un trapo suave o una esponja que no raye. Lo verdaderamente útil es la otra mitad, la lista de lo que no debes usar, porque es lo que hay debajo del fregadero en media España: abrasivos, disolventes clorados, acetona, alcohol u otros productos susceptibles de atacar la carpintería.
En la práctica, eso descarta el estropajo metálico, el desengrasante de choque y el quitamanchas fuerte. Y no es una manía de fabricante: una raya en el PVC no se pule como el metal, se queda ahí y además retiene suciedad. Así que cada limpieza siguiente cuesta un poco más.
En los perfiles foliados (los de color o imitación madera) el margen es todavía menor. El acabado es una lámina aplicada sobre el perfil, no el color del material. Lo explicamos en colores y acabados del PVC.
El vidrio se limpia aparte, con su propio producto, cuidando de no dejar limpiacristales encharcado sobre las juntas de goma.
¿Cada cuánto se hace cada cosa?
Esta es la parte que casi nunca está escrita en un solo sitio. La primera mitad de la tabla sale de las instrucciones de mantenimiento del fabricante de perfil. La segunda sale de las tablas de mantenimiento del Código Técnico, que fija periodicidades para la ventilación y para la fachada en la que está metida la ventana:
| Operación | Cada cuánto | De dónde sale |
|---|---|---|
| Limpiar perfil, vidrio y juntas con jabón neutro | Varias veces al año; más a menudo en costa o con mucha contaminación | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Despejar canaletas de recogida de agua y orificios de evacuación | En cada limpieza | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Engrasar herrajes (aceite ligero de máquina o vaselina) | 1 año | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Comprobar el funcionamiento de cierres y mecanismos | 6 meses | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Inspeccionar posible pérdida de estanqueidad de los perfiles | 3 años | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Revisar masilla, burletes y perfiles de sellado | 5 años | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Renovar el sellado de los marcos con la fachada | 10 años | Instrucciones del fabricante de perfil |
| Limpieza de las aberturas de ventilación | 1 año | CTE, DB-HS 3, tabla 7.1 |
| Comprobar los puntos singulares de la fachada y la aparición de fisuras, desprendimientos, humedades y manchas en el revestimiento | 3 años | CTE, DB-HS 1, tabla 6.1 |
Los orificios de desagüe: lo que más falla y menos se mira
El perfil inferior del marco tiene por dentro un canal (el galce) y unas ranuras que lo comunican con el exterior. No están ahí por casualidad: el sistema da por hecho que algo de agua va a pasar con lluvia y viento fuertes. La recoge en ese canal y la devuelve fuera. Una ventana no es un recipiente estanco: es un recipiente que drena.
Cuando esas ranuras se tapan (polvo, hojas, restos de obra, insectos, una capa de pintura del último repaso de fachada), el agua se queda dentro del galce. Ahí empieza el problema de verdad. Moja el canto del vidrio, se queda en contacto con las fijaciones y, si el nivel sube lo suficiente, acaba apareciendo por dentro sin que la ventana tenga ningún defecto de fabricación.
Cómo comprobarlo en un minuto: con la hoja abierta, echar un poco de agua en el canal inferior del marco. Debe salir al exterior en segundos. Si se queda ahí, hay que limpiar las ranuras con un cepillo blando o con aire, retirando antes la tapeta que a veces las cubre.
Lo que no se hace nunca: agrandar la ranura con un destornillador o un taladro, ni sellarla con silicona porque «por ahí entra aire». El tamaño y la posición de ese desagüe forman parte del diseño del sistema, y taparlo convierte el galce en un depósito.
¿Qué se le hace a los herrajes?
El herraje es la pieza que se usa mil veces al año y la primera que se nota cuando falla. Su mantenimiento son tres gestos:
Engrasa, una vez al año, todas las piezas móviles y los puntos de cierre, con un aceite ligero de máquina o vaselina, productos que no ataquen la protección anticorrosión de las piezas.
Comprobar los tornillos de fijación de las piezas que soportan la hoja: una holgura pequeña ahí acaba en una hoja descolgada que roza por la esquina inferior.
No confundas ajuste con mantenimiento. Si la ventana cierra dura, roza o deja pasar aire por un punto concreto, necesita regulación (los bulones de cierre y los soportes de la hoja tienen ajuste), y eso lo hace quien la instaló. Forzar la manilla con la hoja abierta, o dejar peso colgando de ella, es la forma rápida de desajustar lo que estaba bien.
Las juntas de goma
Límpialas con lo mismo que el perfil, agua y jabón neutro, y nunca con disolventes. No las pintes: la pintura las endurece y les quita justo lo que las hace útiles, que es recuperar la forma cada vez que la ventana se abre y se cierra.
Para saber si comprimen, el truco de siempre: cerrar la ventana atrapando una hoja de papel y tirar de ella. Debe ofrecer resistencia en todos los puntos del perímetro. Si en un sitio sale sola, ahí no está apretando, y puede ser regulación del herraje o una junta ya vencida. Las juntas son un recambio: se sustituyen por metros según el sistema de perfil, no obligan a cambiar la ventana.
La ventilación también es mantenimiento
Si la vivienda tiene aireadores en la carpintería o microventilación en el herraje, esa es la entrada de aire de las habitaciones. El Código Técnico la trata como una instalación con su propio mantenimiento: la tabla 7.1 del DB-HS 3 incluye la limpieza de las aberturas con una periodicidad de un año.
Un aireador atascado no se nota en el momento; se nota semanas después, en forma de aire cargado y de condensación en los puntos fríos de la casa. Cuando lo que aparece es agua en el cristal por la cara interior, el asunto ya no es la ventana, y lo trata nuestro blog hermano Adiós Humedades.
Cuándo ya no es mantenimiento
Hay cuatro señales que no se arreglan limpiando:
- Vaho o gotas entre los dos cristales. El sello perimetral de la unidad de vidrio ha fallado: se cambia el vidrio, no la ventana. Lo vemos en qué es de verdad un doble acristalamiento.
- La hoja roza o no engancha un punto de cierre. Primero, regulación; si el marco está fuera de escuadra, viene del montaje: ver instalar una ventana de PVC.
- Junta agrietada, aplastada o que se sale de su ranura. Se sustituye por tramos.
- Agua por dentro del marco después de cada lluvia, con los desagües limpios. Ahí hay que mirar el sellado con la fachada y el vierteaguas, no la ventana.
Si vas a pedir presupuesto para una ventana nueva, conviene que el mantenimiento entre en la conversación desde el principio: qué juntas lleva, si el sistema tiene recambio de herraje disponible y quién lo atiende. Eso también se compara, y está en qué mirar en un presupuesto de PVC.
Preguntas frecuentes
¿Se puede limpiar el PVC con vinagre, lejía o amoniaco?
Las instrucciones de los fabricantes de perfil piden agua con jabón neutro y descartan abrasivos, disolventes clorados, acetona, alcohol y cualquier producto susceptible de atacar la carpintería. Ante la duda, jabón neutro y trapo suave: la limpieza agresiva no gana nada y el acabado del perfil no se recupera.
¿Cada cuánto hay que engrasar los herrajes de una ventana de PVC?
Una vez al año, en todas las piezas móviles y en los puntos de cierre, con un aceite ligero de máquina o vaselina que no ataque la protección anticorrosión. Cada seis meses conviene además comprobar que los cierres y mecanismos funcionan con suavidad.
¿Para qué sirven los agujeros de la parte de abajo de la ventana?
Son los desagües del galce. El sistema recoge en ese canal el agua que pasa la junta con lluvia y viento y la devuelve al exterior por esas ranuras. Si se tapan, el agua se queda dentro del marco. No se sellan nunca ni se agrandan.
Se ha empañado el cristal por dentro de la cámara, ¿se limpia?
No se puede: está entre los dos vidrios. Significa que el sello perimetral de la unidad de vidrio aislante ha perdido estanqueidad y ha entrado humedad en la cámara. Lo que se sustituye es el vidrio, no la ventana entera.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- KÖMMERLING. Instrucciones de uso y mantenimiento (carpinterías de PVC)
- Código Técnico de la Edificación. DB-HS, Salubridad
- Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana · Código Técnico de la Edificación. Documento Básico HS Salubridad (texto completo, PDF)