Inicio › Tejado › Lucernario: qué es y qué decidir antes de hacerlo

Lucernario: qué es y qué decidir antes de hacerlo

Un lucernario ilumina un espacio grande desde arriba. Es una obra a medida, no un producto de catálogo, y eso cambia cómo se compra.

Un lucernario es una obra, no un producto

Un lucernario es una estructura acristalada sobre la cubierta que ilumina de forma cenital un espacio importante: un salón, un patio interior, una escalera, una cocina grande. A veces sobresale como una linterna y otras queda casi enrasado.

A diferencia de una ventana de tejado, casi nunca se compra de catálogo. Se diseña para el hueco, se fabrica a medida y se monta sobre una base preparada en la cubierta. Por eso el presupuesto y la responsabilidad se reparten entre más de un oficio.

Las formas más habituales

Las tres que verás en un presupuesto son la cúpula, el lucernario a dos aguas (como una pequeña casita de vidrio) y la banda continua, una línea acristalada a lo largo de la cubierta. Cada una tiene su lógica.

La cúpula es la solución habitual en cubierta plana y se suele hacer en policarbonato o en vidrio. El de dos aguas aprovecha mejor la altura y evacúa el agua con facilidad. La banda continua es la que mejor reparte la luz en un espacio largo, pero exige más estructura.

Formas de lucernario y para qué sirve cada una.
CúpulaDos aguasBanda continua
Cubierta típicaPlanaPlana o inclinadaPlana
Reparto de luzPuntualAmplioA lo largo de la banda
EstructuraLigeraMediaMayor
Punto débilEnvejecimiento del materialMás juntasDilataciones y estanqueidad

Tres cosas que se deciden antes de dibujar

Primera: el material del cerramiento. El vidrio dura más y se mantiene mejor, pero pesa. El policarbonato pesa poco y es fácil de mover, pero envejece. No hay una opción mejor en abstracto: depende de la luz que quieras y de cuánto tiempo esperas que dure.

Segunda: la apertura. Un lucernario que abre sirve también de chimenea de ventilación, porque el aire caliente sube y sale por arriba. Si no abre, el calor se acumula bajo el cristal.

Tercera: la protección solar. Un hueco en cubierta recibe el sol de forma muy directa. Si no la prevés ahora, la tendrás que añadir después y será más complicado.

Qué exigir para que no gotee ni caliente

Pide las prestaciones declaradas del acristalamiento (transmitancia y factor solar) y el sistema de estanqueidad con el que se resuelve el encuentro con tu cubierta. Son datos del fabricante, no estimaciones del instalador.

Pregunta también quién hace la base de obra sobre la que apoya el lucernario y quién responde de la unión entre ambas partes. Es donde aparecen casi todos los problemas, porque dos oficios distintos se echan la culpa.

La condensación bajo el vidrio y las goteras las trata nuestro blog hermano Adiós Humedades. Aquí vemos el hueco acristalado.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un lucernario y una claraboya?

El lucernario suele ser una solución mayor, a medida y a veces sobresaliente, para iluminar un espacio importante. La claraboya suele ser más pequeña y se usa para dar luz a un espacio sin fachada.

¿Un lucernario puede abrirse?

Sí, y conviene. Si abre, ventila por arriba y saca el aire caliente. Si es fijo, hay que prever otra forma de ventilar el espacio.

¿Es mejor vidrio o policarbonato en un lucernario?

El vidrio dura más y se mantiene mejor, pero pesa más. El policarbonato es ligero y se manipula con facilidad, pero envejece antes. Depende de la luz que quieras y de la vida útil que esperas.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo