Ventanal plegable de aluminio: el único hueco que se abre entero
Ninguna otra apertura deja libre casi todo el ancho del hueco. A cambio hay que decidir tres cosas que no se pueden cambiar después: hacia dónde se pliegan las hojas, dónde se aparca el paquete y cómo se resuelve el umbral.
¿Qué es un ventanal plegable de aluminio?
Un ventanal plegable es un hueco acristalado de hojas unidas entre sí por bisagras. Esas hojas se doblan como un acordeón y se aparcan a un lado del hueco mientras se desplazan por una guía.
Su rasgo distintivo, y la razón de que exista, es que al abrirlo del todo deja libre prácticamente todo el ancho: ninguna otra apertura de vivienda consigue eso. Se fabrica casi siempre en aluminio porque el perfil tiene que ser a la vez rígido y estrecho. Y esa combinación es justo lo que mejor hace ese material.
En España se le llama también ventana de libro o de acordeón. Cuando une el salón con la terraza se vende como puerta plegable, aunque el sistema sea idéntico. Aquí lo tratamos como lo que es desde el punto de vista del hueco: una forma de abrir. Tiene una ventaja que no tiene rival y tres condicionantes que conviene conocer antes de encargarlo, porque después ya no se tocan.
¿En qué se diferencia de una corredera?
En lo que hace cada una con las hojas. Una corredera desliza unas hojas por detrás de otras: por mucho que se abra, siempre queda una hoja tapando su parte del hueco. Así que el paso libre es aproximadamente la mitad del ancho en un sistema de dos hojas y dos carriles. Un plegable no solapa nada: dobla las hojas unas contra otras y saca el paquete fuera del hueco.
| Apertura | Qué hace la hoja | Paso libre al abrir | Qué ocupa | Estanqueidad al aire |
|---|---|---|---|---|
| Plegable | Se dobla en acordeón y se aparca a un lado | Casi todo el ancho del hueco | El paquete de hojas, junto a la jamba | Media: mucho perímetro de junta y muchos encuentros |
| Corredera | Desliza por carriles, unas hojas tras otras | Media anchura, con dos hojas y dos carriles | Nada fuera del hueco | La más baja del grupo: las hojas no aprietan contra el marco |
| Corredera elevable | Se levanta, desliza y vuelve a bajar | Media anchura | Nada fuera del hueco | Alta: al bajar, la hoja comprime la junta en todo el perímetro |
| Practicable | Gira sobre bisagras laterales | Todo el hueco, pero solo en formatos pequeños | El barrido de la hoja dentro de la habitación | La más alta, por diseño |
La lectura práctica de la tabla es que el plegable no compite por aislamiento, compite por apertura. Si lo que se busca es el máximo aislamiento en un hueco grande, una hoja fija combinada con una practicable o una elevable llega más lejos.
¿Por qué casi todos los plegables son de aluminio?
Porque el sistema pide dos cosas a la vez que casi nadie más da juntas. La primera es rigidez con perfil estrecho: cada hoja de un plegable es alta y angosta, y cuelga de unas bisagras y de un carro. Si el marco flexa, el conjunto deja de cerrar bien en cuanto se usa a diario. La segunda es que el perfil se vea poco, porque en un plegable hay tantos marcos verticales como hojas y cada milímetro de más se multiplica.
El PVC plegable existe, pero se mueve en formatos más contenidos: su perfil necesita refuerzo interior y es más ancho a igualdad de prestaciones. Así que en hojas grandes el conjunto pesa más y se ve más marco.
En aluminio hay un requisito que no es opcional: el metal conduce el calor, así que cualquier plegable con pretensiones térmicas tiene que llevar rotura de puente térmico. Además, la transmitancia que cuenta es la declarada del conjunto de marco y vidrio, no la del vidrio suelto.
¿Hacia dónde se pliegan las hojas y por qué importa?
Es la decisión que más gente descubre tarde. Un plegable admite varias configuraciones de catálogo y cada una condiciona algo del sitio donde va:
- Hacia dentro o hacia fuera. Plegar hacia fuera deja la habitación limpia, pero el paquete invade la terraza y choca con barandillas, jardineras y toldos. Plegar hacia dentro protege las hojas y obliga a dejar libre una franja de pared.
- A un lado o repartidas a los dos. Repartir reduce a la mitad el paquete en cada jamba, a costa de partir el paso libre por el centro.
- Con hoja de paso. Una de las hojas abre sola, como una practicable, sin obligar a plegar todo el conjunto. Es lo que hace que un plegable sea usable en el día a día y no solo los días que se abre entero.
Antes de elegir conviene medir, con cinta, cuánto espacio libre hay en la jamba de cada lado. El paquete plegado tiene un ancho concreto que el fabricante declara, y es un dato que se pide.
¿Qué se pierde cuando el ventanal está cerrado?
Dos cosas, y las dos son el precio de abrirse entero. La primera es vidrio a la vista: un plegable de seis hojas cruza el hueco con seis marcos verticales. Así que cerrado se ve bastante más perfil que en un ventanal de la misma anchura resuelto con hojas fijas. Cuantas más hojas, más cómodo el plegado y peor la vista.
La segunda es estanqueidad. Hay muchos metros de junta y muchos encuentros entre hojas, y cada encuentro es un punto que tiene que sellar. Por eso las clases declaradas de permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento de un plegable suelen quedar por debajo de las de una practicable equivalente. No es un defecto oculto: son datos declarados del sistema. Pídelos por escrito, no los estimes.
¿Umbral enrasado o guía elevada?
Es el detalle técnico que decide si el ventanal va a funcionar durante años. Un umbral enrasado deja el suelo continuo entre la habitación y la terraza, elimina el tropiezo y permite que el hueco se use de verdad como paso.
La seguridad de utilización de los suelos, los desniveles y el riesgo de caída tienen exigencias propias en el DB-SUA del Código Técnico. A cambio, el agua se queda sin camino de salida. Así que un umbral enrasado obliga a resolver un canal de desagüe y una pendiente hacia el exterior bien ejecutados.
Una guía elevada hace justo lo contrario: levanta el listón frente al agua y empeora el paso. Hay además un matiz que casi nunca se pregunta: muchos sistemas declaran clases distintas según el umbral que se monte. La clase de estanqueidad al agua que aparece en el catálogo puede no ser la del umbral que vas a instalar. Pídela con la configuración concreta.
¿Qué hay que preguntar antes de pedir un plegable?
- Peso máximo por hoja y espesor máximo de vidrio que admite el herraje. Es lo que limita el tamaño real del hueco y el acristalamiento que se le puede poner.
- Las clases declaradas con tu umbral, no con el otro: permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento.
- Transmitancia declarada del conjunto de marco y vidrio, y composición del acristalamiento completa, cámara incluida.
- Ancho del paquete plegado y a qué lado va, medido desde el plano del marco.
- Quién ejecuta el desagüe del umbral y el sellado perimetral, que es donde se cuelan casi todos los problemas posteriores. Lo que debe figurar en la oferta está desarrollado en qué debe poner un presupuesto de ventanas.
¿Compensa un plegable en tu hueco?
Compensa cuando el valor está en abrir: unir el salón con la terraza, abrir una cocina a un porche o dejar pasar de un lado a otro sin esquivar hojas. En un cerramiento de terraza es una de las soluciones habituales por ese mismo motivo. No compensa cuando el hueco es estrecho y el paquete se come el ancho que acabas de ganar. Tampoco cuando no hay dónde aparcar las hojas, ni cuando la prioridad real es aislar.
Haz dos comprobaciones más antes de cerrar el encargo. La mosquitera de un plegable solo se resuelve con sistemas laterales de correr compatibles con el conjunto, algo que preguntas antes y no después (los formatos están en tipos de mosquitera).
Lo que cuelgues por delante, persianas o estores, convive mal con un paquete de hojas que se aparca en la jamba. Ese lado del hueco lo trata nuestro blog hermano Ventana al Día. Si la duda sigue siendo qué marco y qué vidrio pedir para un problema concreto, el comparador de ventana lo resuelve en cuatro preguntas y sin manejar marcas.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un ventanal plegable y una corredera?
Una corredera desliza unas hojas por detrás de otras, así que siempre queda una hoja tapando su parte del hueco y el paso libre es aproximadamente la mitad del ancho. Un plegable dobla las hojas unas contra otras y las aparca fuera del hueco, de modo que deja libre casi todo el ancho. A cambio, el plegable necesita sitio en la jamba para el paquete y cerrado muestra más perfil vertical.
¿Se puede hacer un ventanal plegable de PVC?
Sí, pero en formatos más contenidos. El perfil de PVC necesita refuerzo interior y es más ancho a igualdad de prestaciones, así que en hojas grandes el conjunto pesa más y se ve más marco. Por eso la mayoría de los plegables de gran formato se resuelven en aluminio con rotura de puente térmico, que combina rigidez y perfil estrecho.
¿Un umbral enrasado da problemas de agua?
Los da si no se resuelve el desagüe. Al eliminar el escalón, el agua se queda sin camino de salida, así que el umbral enrasado obliga a un canal de desagüe y a una pendiente hacia el exterior bien ejecutados. Además, muchos sistemas declaran clases de estanqueidad distintas según el umbral que se monte: hay que pedir la clase de la configuración concreta que se va a instalar.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad