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Cambiar ventanas de aluminio por PVC: qué mejora de verdad

La pregunta se plantea casi siempre como «PVC o aluminio», y esa no es la pregunta. Lo que decide el resultado es qué aluminio se está sustituyendo y qué conjunto te van a declarar.

¿Merece la pena cambiar ventanas de aluminio por PVC?

Casi siempre sí, cuando lo que tienes es aluminio antiguo sin rotura de puente térmico. Es el caso de la mayoría de las viviendas españolas construidas entre los años setenta y los noventa.

Pero la mejora no llega porque el nuevo marco sea de PVC. Llega porque sustituyes un hueco sin corte térmico, con vidrio pobre y sellado deteriorado, por un hueco moderno completo. Si el aluminio que tienes ya lleva rotura de puente térmico, el cambio de material por sí solo aporta mucho menos de lo que parece.

Dicho de otra forma: la pregunta útil no es «PVC o aluminio», sino qué estoy sustituyendo y qué prestaciones me van a declarar del conjunto nuevo. Esa segunda parte es la que se puede exigir por escrito.

¿Qué aluminio tienes ahora?

Es la pregunta que cambia la respuesta entera, y se resuelve mirando el perfil. El aluminio sin rotura es una pieza metálica continua entre la cara interior y la exterior. Así que conduce el calor de lado a lado del marco; el aluminio con rotura de puente térmico lleva un elemento aislante intercalado que corta esa continuidad. Entre uno y otro hay una diferencia de comportamiento mucho mayor que entre el aluminio moderno y el PVC.

Los tres puntos de partida más frecuentes al plantear el cambio.
Qué marcoComportamiento térmico del marcoQué suele acompañarloQué gana el cambio a PVC
Aluminio sin rotura de puente térmicoEl peor de los tres: el metal conduce de cara a caraVidrio simple o doble antiguo, juntas endurecidas, corredera que sella pocoMucho, pero buena parte viene del vidrio y del sellado, no solo del material
Aluminio con rotura de puente térmicoCompetitivo: depende del ancho de la zona aislanteVidrio con cámara y herraje modernoPoco por el material; puede ganarse más cambiando solo el acristalamiento
PVCAísla por el propio material y por las cámaras del perfilPerfil más grueso y hoja con refuerzo interiorEs el punto de llegada, no el de partida

¿De dónde viene realmente la mejora?

De tres sitios, y solo uno es el material del marco:

  1. El vidrio. En un hueco corriente, el acristalamiento ocupa mucha más superficie que el marco. Pasar de un vidrio simple o de una cámara antigua a un doble acristalamiento actual con capa bajo emisivo cambia más el confort que el perfil que lo sujeta.
  2. El sellado y el recibido. Una ventana excelente montada sin sellar bien el perímetro pierde por la junta lo que gana por el perfil. Es la parte del trabajo que no se ve y la que más se recorta.
  3. La caja de persiana. Cuando existe, suele ser el punto más débil de todo el hueco. Si el cambio no la resuelve, una parte del problema se queda donde estaba. Lo que se cuelga por delante de la ventana (persiana, estor o cortina) se trata en Ventana al Día; aquí solo importa el hueco por el que entra el aire.

Por eso, cuando alguien cambia de aluminio viejo a PVC y nota una diferencia enorme, casi nunca es un experimento limpio sobre el material. Ha cambiado a la vez marco, vidrio, herraje y sellado.

¿Cuándo sigue ganando el aluminio?

  • Huecos grandes y pesados. El aluminio admite hojas de más peso con perfiles más finos, así que en ventanales y correderas de gran formato deja más vidrio a la vista.
  • Perfil visto mínimo. Si el criterio es estético y se busca el marco más estrecho posible, el PVC necesita más sección para la misma rigidez.
  • Acabados y durabilidad exterior. El lacado del aluminio resiste bien la intemperie y la gama de acabados es más amplia, lo que pesa en fachadas muy expuestas o con condicionantes de imagen.
  • Rehabilitación con condicionantes de fachada. Cuando hay que reproducir un despiece o una forma concreta, el aluminio da más margen de mecanizado.

Y existe la vía intermedia: la ventana mixta, que resuelve la cara exterior con aluminio y la interior con otro material. No es una tercera opción barata, pero sí una respuesta razonable cuando los dos criterios (interior cálido y exterior sin mantenimiento) tiran en direcciones distintas.

¿Se puede cambiar sin obra?

En muchos casos sí: montas la ventana nueva sobre el marco antiguo, lo que evita picar el hueco y rematar después. A cambio pierdes superficie de vidrio, porque el marco nuevo se superpone al viejo, y heredas el estado del recibido original.

Con obra recuperas esa luz y puedes sellar el perímetro desde cero, pero el trabajo es mayor. Lo que no debe quedar ambiguo en la oferta es cuál de las dos se está presupuestando, porque no son el mismo trabajo ni el mismo resultado.

¿Qué preguntar antes de encargar el cambio?

  1. Qué llevo ahora: si el aluminio actual tiene o no rotura de puente térmico, porque de ahí depende cuánto hay realmente que ganar.
  2. Transmitancia térmica declarada del conjunto de marco y vidrio, nunca la del vidrio suelto, y el aislamiento acústico si el problema es el ruido.
  3. Clases declaradas de permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento.
  4. Composición completa del acristalamiento: espesores, cámara, bajo emisivo, gas y si alguna luna es laminada.
  5. Si es con obra o sin obra, y qué pasa con el sellado perimetral, la retirada de la ventana antigua y la caja de persiana.
  6. Qué se hace con la ventilación. Un hueco nuevo sella mucho más que el que sustituye, y la vivienda sigue necesitando renovar el aire; conviene plantearlo antes, no después.

Si además de humedad en los cristales aparecen manchas o condensación persistente en el interior, el problema rara vez se resuelve solo con la ventana. El comparador de ventana orienta sobre qué marco y qué vidrio pedir. Y las líneas que debe tener la oferta están en qué debe poner un presupuesto de ventanas.

Aquí no se publican precios ni €/m²: dependen del fabricante, de la medida, del vidrio y del momento. Lo que damos es qué determina la diferencia entre dos ofertas.

Preguntas frecuentes

¿Aísla más el PVC que el aluminio?

El PVC parte con ventaja porque el propio material conduce mal el calor y el perfil está dividido en cámaras. El aluminio necesita rotura de puente térmico para acercarse, y con ella el resultado depende del ancho de la zona aislante. La diferencia grande está entre aluminio con rotura y sin ella, no entre aluminio moderno y PVC.

¿Puedo cambiar las ventanas sin hacer obra?

En muchos casos sí, montando la ventana nueva sobre el marco antiguo. Se evita picar y rematar, pero se pierde superficie de vidrio porque el marco nuevo se superpone al viejo y se hereda el estado del recibido original. Lo importante es que la oferta diga con claridad si es con obra o sin obra.

¿Cuánto de la mejora viene del marco y cuánto del vidrio?

En un hueco corriente el acristalamiento ocupa mucha más superficie que el marco, así que el vidrio pesa más en el resultado final. A eso se suman el sellado del recibido y la caja de persiana, que cuando existe suele ser el punto más débil del hueco. Por eso el cambio de material por sí solo explica menos de lo que se le atribuye.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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